24-Oct-2011 10:55 AM
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Consultas de lactancia

 

Multilacta- Coslada es Gema Cárcamo

Ha sido dos veces madre de gemelos y tiene amplia experiencia en lactancia con más de un bebé. Vive en Coslada y es responsable del grupo de apoyo Multilacta -Coslada, que se reune los últimos miércoles de cada mes en el Centro de Salud Ciudad San Pablo. Es Licenciada en Ciencias de la Información y Auxiliar de Enfermería, además de asesora de lactancia materna. Lleva trabajando de forma voluntaria en Multilacta desde el año 2003. Es cofundadora de Multilacta y actualmente ostenta el cargo de presidenta. Tiene amplia experiencia en lactancias múltiples.

 

¿Por qué te hiciste asesora de lactancia materna?

Hace 10 años no pensé que la vida me iba a llevar por estos derroteros. Yo tenía mi carrera profesional en stand by por mis hijos, pero mi lactancia, aunque satisfactoria, no fue como yo hubiera querido y tuve un problema importante que cambió el rumbo de mi vida y de mi carrera. Después de destetar por culpa de una mastitis que no supe atajar en condiciones como lo habría hecho ahora, a los niños empezó a no sentarles bien la leche de fórmula.

Fueron unos meses angustiosos sin saber qué ocurría, por qué rechazaban la leche, porque vomitaban, tenían la piel aspero y con dermatitis. Teníamos un cuadro completo de síntomas típicos de una intolerancia a las proteínas de leche de vaca y si hubiera acudido a un grupo de apoyo a la lactancia lo habrían diagnosticado antes que los médicos, que tardaron una barbaridad. Por eso puedo ser pesada cuando insisto en informar a las madres sobre los riesgos de la leche artificial, no es sólo porque los he sufrido, obviamente, sino porque todas las madres deberíamos ser informadas de los riesgos que tiene la leche artificial, como cuando usamos cualquier medicamento.

Después de conocer la circunstancia de la intolerancia de mis niños me puse en contacto con la Liga de la Leche para intentar una relactación. La Liga me animó mucho, y tras una gran explicación por mail de una monitora me convencí de que era todavía posible recuperar el tiempo perdido y la leche materna, aunque fuera a base de lactancia diferida. Pero mi entorno no me ayudó, había muchos miedos, poca información, yo misma me acobardé con la presión, y desistí sin casi haber empezado. Pero eso no minó mi interés por la lactancia, sino que lo incrementó, así que seguí investigando sobre el tema y encontré un mundo maravilloso que no quiero dejar. Seguiré haciéndolo con el bastón y las gafitas todo lo que pueda por el bien de las mamás.

A diferencia de mucha gente que opina que con gemelos es necesario suplementar, yo sabía que se podía hacer sin necesidad de complementar con leche de fórmula. A mi alrededor otras madres en internet no lo pintaban tan bonito, pero mi experiencia me decía todo lo contrario. Yo no lo dejé por falta de leche, lo dejé por falta de información y de apoyo, justo lo que las madres necesitan. Si yo pude, las demás también pueden. Es una cuestión de confianza y seguridad en tí misma y apoyo profesional y familiar. Mi sensación era que la lactancia materna con más de uno era demasiado frágil y no se mimaba lo suficiente para que se hiciera fuerte.

¡Cuánto tiempo ha pasado desde entonces! Me formé como mejor pude debido a las limitaciones de mi economía y familiares, pero pronto empecé a ver los frutos de mi trabajo, convenciéndome de que estaba hecha para ser asesora de lactancia. Yo quería ayudar a las madres, quería que la gente supiera que con gemelos se puede dar teta. Y Dios me dio dos hijos más, gemelos para rematar la faena y la experiencia que me faltaba con una lactancia materna de 5 años sin suplementos. Estoy agradecida a mis hijos, a Dios y mis amigas físicas y virtuales de los grupos de apoyo que me fueron abriendo el camino de la formación.

Aun estoy en formación, porque en esto nunca se sabe todo. Te pasa como los médicos. Sí, tienes títulos, pero son pocos los títulos. Cada día son más las cosas que se conocen sobre la lactancia materna que nos ayudan a mejorar la asistencia a las madres en el grupo, y me llena de gozo y alegría cuando me encuentro con madres que hace tiempo que no veo y cuando me saludan siguen como unas jabatas dando teta a sus niños. Mi mejor pago a este trabajo es la satisfacción que me da una madre cuando me comunica que se siente mejor con su lactancia, que es feliz, y que está viviendo una experiencia maravillosa.

Si piensas que te hemos ayudado y merecemos tu apoyo económico...

 

 

 

Con el reconocimiento y colaboración de