Toda
lactancia es satisfactoria si se disfruta con felicidad y sin dolor.
Bebe y mama deben disfrutar de la lactancia y estar tranquilos, relajados,
confiando el uno en el otro. La lactancia materna sigue siendo
importante y superior a toda alternativa ya que ha evidenciado durante
siglos los beneficios y las ventajas que tiene.
El
bebe nace con un poderoso instinto de succión que le permite aprender
a base del ensayo y el error si su entorno se lo permite. La madre no
deja de formar parte del mecanismo innato de la lactancia gracias a
la respuesta a la estimulación de los pechos por parte del bebé. El
componente que mas influye en la correcta instauración de la lactancia
materna es el factor cultural. La lactancia se aprende a través de las
generaciones de mujeres pasadas, la lactancia había funcionado así
hasta que en el siglo XX el ansia de ciencia y el interés económico
puso en entredicho lo natural.
La
lactancia materna es un fenómeno no solo biológico, sino también socio
cultural. Del entorno parte el permiso de dejar que el instinto natural
de la especie obre su magia. Este permiso viene disfrazado de "buenos
consejos e intenciones" de familia, amigos y lo que es mas increíble,
de algunos profesionales de la salud. La mayoría de las veces ocurre
de forma inconsciente, no adrede. La mayoría de las veces no
hay que hacer nada mas que dejar que el binomio madre e hijo/s se conozcan
y que ellos aprendan uno del otro.
La
educación en la lactancia, a falta de generaciones de mujeres con aptitudes
para ello, parte de la reunión de madres con experiencia, que ofrecen
su tiempo de forma altruista para formar la mejor red de ayuda entre
mujeres. La asistencia a grupos de madres, como los de Multilacta u
otros grupos pro lactancia, complementa de forma exquisita la asistencia
pre natal ofrecida por los cursos pre parto conocidos. Una educación
pre natal para afrontar los obstáculos que podemos encontrarnos en el
camino, y un punto de referencia en un colectivo de escucha activa,
como los GAM (Grupos de Apoyo Mutuo).
Al
momento del parto se hace necesario tener conocimientos básicos para
sobrevivir ante una posible falta de asistencia correcta, porque con
auto-conocimiento del cuerpo y la lactancia, se confía en la naturaleza
de una misma, y por supuesto, en nuestros hijos.
Llegó
el parto, ¿que puedo esperar? ¿Como he de actuar?
No
hay mejor parto que aquel que se respeta y se deja progresar desde fuera
sin intervenir, dejando que la naturaleza haga su cometido. Las mujeres
han parido así por mucho tiempo, solo han requerido ayuda cuando surgía
un problema, y allí estaban otras mujeres, con experiencia...luego llegaron
los hombres a querer ocupar su puesto de protagonista, a costa de las
mujeres, creando un parto a su medida y creando obstáculos para el inicio
de la lactancia materna.
Lo
ideal es que el bebe nazca de su madre y se le entregue al pecho, desnudo,
piel con piel, aun con el cordón umbilical unido, esperando que la naturaleza
cumpla su función. El cordón dejara de latir cuando el bebe haya
iniciado de forma espontánea su respiración, y aprovechara todos los
nutrientes que le ofrecía por este medio su madre sin derrocharlo. Alguien
lo secara un poco para que no pierda calor, pero debería estar encima
de su madre porque no es justo separarlo justo ahora. Necesita
a su madre para que le proteja con calor, y le ofrezca sus brazos y
su seguridad. Entre los pechos de su madre el bebe reptará hábilmente,
si se le permite, y se prenderá de su pecho con mucha precisión,
después de cabeceos y exploraciones. No hay prisa, puede tardar un tiempo,
pero está con su madre. Quizás la primera vez no lo haga de forma
perfecta, pero mejor que si se le guía, y la maleabilidad actual
del pecho de su madre le proporciona el mejor entrenamiento en los primeros
días. No debe mediar en esta primera hora tras el parto ninguna intervención,
es lo ideal, pero no lo habitual en un medio hospitalario. Mamá y bebe
necesitan un tiempo para conocerse. El bebe necesita impregnarse de
su madre, y alcanzara su objetivo en un tiempo personal.
Durante
estos tres días la madre recibe el calostro, una poderosa vacuna natural,
cremosa y amarillenta, que es su primera leche, necesaria para cubrir
su intestino con la mejor capa protectora, liberando el meconio con
facilidad, con un aporte calórico condensado en poca cantidad. Esta
cantidad es variable, depende de cada mujer, y para que el bebé este
satisfecho se ha de procurar que el bebé la reciba de forma frecuente,
ya que cuanto mas calostro recibe, mejor se elimina el meconio, y antes
se recupera el peso que fisiológicamente el bebé pierde tras el parto.
Esta primera semana es de vital importancia, porque durante estos días
debemos de asegurarnos de dar las señales adecuadas al cuerpo para producir
la leche que requiere el bebe. Ahora el cuerpo no sabe qué cantidad
debe producir, no sabe cuanto necesita el bebe hasta que el bebe no
lo pide, y a veces es necesario un tiempo para que la maquina del cuerpo
se calibre y funcione conforme a la demanda. Para ello la madre deberá
de estar cubierta en otras necesidades para dedicarse a su/s hijo/s,
y darle muy frecuentemente a la menor predisposición.
En
estos momentos simplemente déjate llevar por tu instinto, no temas los
comentarios. No tienes que temer por dormir con tu hijo y tenerle en
brazos lo que haga falta. Los niños actuales nacen con la misma necesidad
de seguridad y protección que en los inicios de nuestra vida en la tierra,
hace siglos. Si esta contigo constantemente, sabrás distinguir sus señales,
si lo dejas en la cuna o le pones un chupete, posiblemente se os pasen
estas señales. Muchas madres sienten que es duro, porque la dependencia
es total. La dependencia no se crea, un bebe nace con ella, porque no
está maduro y necesita aun tiempo para crecer, no podría sobrevivir
sin ti. Quizás otros te puedan ayudar y sostener, edúcales en
tu educación, hazlos partícipes de tu información. No dejes que sean
analfabetos en esta asignatura. Ahora mas que nunca necesitan saber
para entenderos.
Después
del parto...
La
primera tetada se suele
hacer en la sala de partos, idealmente como se ha mostrado, aunque como
podrás descubrir, no es lo más habitual. A partir de entonces
el bebe, tras su primera hora, caerá en un letargo para descansar del
trabajo realizado, y dejarte descansar. En estos momentos es cuando
la madre debe descansar para afrontar más tarde la aventura de la lactancia
materna. Nadie debe interferir, ninguna visita. Habrá tiempo mas tarde
de conocer al nuevo miembro de la familia. Solo alguien para cuidar
y cubrir otras necesidades que surjan.
A
partir del despertar del bebe tras su primera siesta fuera del útero,
alguien debería confirmar que el bebe mama bien.
Una
succión correcta proporciona la seguridad de una buena nutrición y tranquilidad.
Cuando un bebe mama bien, se aprovecha la fuerza de la succión de la
forma más óptima, posibilitando que el pecho se vaya vaciando y llenando
conforme a las señales. La succión eficaz garantiza la ausencia de dolor
en la mayor parte de las ocasiones. Hay excepciones, derivadas de disfunciones
orales en el bebé o derivadas de la no confianza en la madre, con la
interferencia de sustitutos de la succión o el pecho, como tetinas y
chupetes. A veces en el entrenamiento del bebé del que hemos hablado,
se puede producir alguna irritación, por ello es necesario que alguien
revise de forma rutinaria por lo menos varias tomas en lo que dura el
tiempo de permanencia en el Hospital. Las grietas y el dolor son fruto
de una succión inadecuada que debe corregirse, o dar soluciones alternativas
adecuadas.
¿Como
mama un bebe?
Durante mucho tiempo nos hemos empeñado como asesoras en enseñar
a colocar al bebe al pecho. Recientemente nos estanmos dando cuenta
que en realidad, quien mejor sabe colocarse al pecho es el bebe, y por
lo tanto hay que dejar que sea el niño quien escoja la postura
ideal para mamar, y dejarle que se enganche de forma espontánea.
No obstante te ofrecemos la forma en la que hasta ahora lo veniamos
haciendo, pero si puedes, deja que prime vuestra sabiduría.
Coloca
a tu hijo bien pegado y enfrentado a tu cuerpo, de tal manera que cabeza
y cuerpo queden
alineados y paralelos al tuyo. El bebe tiene que ser capaz de coger
el pecho sin torcer el cuello ni estirarlo. Su cara
debe mirar al pecho, la nariz al pezón. Su barriguita tiene que estar
pegada a la tuya.
El bebé reposara en el antebrazo,(no en el codo). Puedes ponerle
un apoyo a sus nalgas, y tu
misma ofrecerte unos apoyos debajo de los brazos, con
almohadas,
evitando la tensión muscular.
Eleva tus pies en un taburete, para que las rodillas sirvan igualmente
de apoyo extra
para levantar al bebe y dejarlo a la altura del pecho.
El brazo del bebé que se encuentre mas cercano a ti, irá detrás
de tu espalda, como abrazándote.
Algunos bebés suelen tener a llevarse las manos a la cara.
Estimularemos al bebé a abrir
la boca.
Bastará tocar su mentón o pasar suavemente el pezón por sus labios,
algunas mamas dejan caer unas gotas de la leche. Normalmente el
contacto y el olor de su madre serán suficiente estímulo paro que
abra sus labios, como un gran bostezo.Observaremos
que la lengua del bebé está bajada,
y acercaremos
al bebé hacia el pecho y no al revés, evitando tensiones
en la musculatura de la mamá. El niño tiene que coger el pezón y
buena parte de la areola. Los senos galactóforos, que es donde se
acumula la leche, están justo debajo de la areola, y el bebé al
succionar lo ordeñará. Puedes acercarle el pecho desde arriba, para
asegurar que coja bien la areola,
dirigiendo el pezón a la nariz.
La barbilla debe tocar el pecho
y sus
labios
quedarán
volteados hacia fuera.
Si no se ha prendido bien, el bebé al mamar te hará daño, y deberás
soltarlo. Introduce el dedo meñique de la mano, con la uña limpia
y corta, y rompe el vacío por la comisura de sus labios. Otras veces
los bebes no causan dolor, pero se nota que la boca no está todo
lo abierta que podría estar. Moviendo al bebé tirando un poco de
sus pies, se puede conseguir que habrá la boca mejor. En otras ocasiones,
el
labio
inferior está
metido
hacia dentro, la leche se escapa, pero si a pesar de estar con los
labios hacia fuera se sigue saliendo la leche, puede que tu bebe
no consiga coordinar aun bien la succión y deglución, porque la
leche sale muy deprisa.
¿Cuanto
debe mamar mi bebe?
No hay un numero fijo
de tomas para todos los bebes. Depende de la madre: la media
esta entre 8 y 12 veces, pero algunos bebes necesitan más y otros
se quedan a gusto con menos tomas mostrando un buen patrón de crecimiento
y satisfechos. En todo caso, cada bebe da una señales para mamar
que se pueden extender en una escala en la que el llanto seria el
último signo de llamada al pecho.El lllanto es el último signo de llamada para
el pecho y coincide con un estado de enorme inquietud que puede
dificultar una correcta prendida al pecho. Son bebes que se sueltan
y se cogen al pecho varias veces hasta que quedan fijos. A veces
les irrita hasta que la leche sale, por efecto del reflejo de eyección.
Si la madre se muestra nerviosa por la actitud del bebé, que a veces
se interpreta como un rechazo, el reflejo se tarda en instaurar
y el entorno de la madre acaba interviniendo desconfiando de la
madre. Esta situación repetida origina muchos destetes, iniciándose
la suplementación de los bebes argumentando rechazo del pecho. Si
la madre repite mucho la actitud y no asiste a las llamadas previas,
anticipándose al llanto, la situación se vuelve tan desesperada
que se tira la toalla. Los bebes, además, con el suplemento, se
muestran confusos, porque la leche en biberón siempre sale a la
misma velocidad y rápida, mientras que en el pecho tienen que trabajar.
He aquí las típicas señales de per amamantamiento:
Aumento de actividad.
Se despereza, hace soniditos.
El bebe hace movientos de búsqueda.
El bebé se chupa las
manos, los puños.
Se nota mayor inquietis con
mo vimientos más activos.
El bebe no puede mas y llora.
¿Cada
cuanto debo dar el pecho a mi hijo?
No hay ninguna frecuencia ideal, es la
frecuencia que cada bebe va imponiendo cada día durante todo su
tiempo de lactancia. Todos los niños no son iguales, ni la leche
materna es como otras leches con las que habitualmente se roma referencia.
La leche materna tiene una característica
interesante de recalcar. Tiene una facil y rápida digestibilidad,
además de una alta biodisponibilidad de sus nutrientes.
Los bebes tienen otra característica al
nacer digna de mencionarse. Tienen el estómago del tamaño de una
canica. La media de leche que pueden ingerir en estos primeros meses
esta entre los 60 y los 120 ml, de ahí que la frecuencia de las
tetadas sea tan alta. La regla de que los bebes tienen que aguantar
tres horas entre tomas no es válida para la lactancia como regla
general. Efectivamente puede haber bebes que lo hagan, pero otros
incluso pueden tomar cada hora. Es una de las grandes restricciones
que los médicos han hecho a la lactancia. Olvidar el reloj y asumir
el de nuestro hijo es la norma natural que se lleva dando toda la
vida.
¿Cuándo tengo que cambiarle de pecho?
Un problema que no tienen las madres de
gemelos es que cada bebe tiene un pecho y el segundo plato y el
postre se sirve en la misma teta. La madre con un solo bebe se debate
en cuando cambiar a su hijo de un pecho al otro y cuanto tiempo
tiene que mamar en cada uno. Otra de las grandes restricciones impuestas
por los médicos es la de dar diez minutos de cada pecho, argumentando
que aproximadamente en unos 5 o 7 minutos han conseguido obtener
toda la leche que necesitan del mismo, y el resto es solo un tiempo
de succión no nutritivo. Ante esto las madres lo que hacían era
sacar al bebe del pecho a los diez minutos y cambiarlo al otro,
a la fuerza. El resultado fue muy variado y pintoresco. Había niños
que no notaban nada al cambio, otros se sentían inquietos por el
cambio y no parecía quedarse a gusto. Si las mujeres tienen dos
pechos, supuestamente la leche se habría agotado. Otros tenían incluso
cólicos, cacas verdes, retortijones…y muchos no crecían adecuadamente.
No hay que estudiar latín para saber que
cada uno tenemos una forma de comer, unos comemos mas rápido y otros
mas despacio. Los bebes no son marcianos, son como nosotros, no
iban a dejar de hacer lo mismo, habrá niños veloces, que devoran
el pecho en un santiamén , y niños que se deleitan en cada gota
haciendo descansos entre plato y plato. Es cuestión de gustos, pero
los de los niños nos cuesta mas aceptarlos porque suenan a rebeldía.
Si todos fuéramos iguales, tendríamos un mundo bastante aburrido.
El bebe mama mas tranquilo cuando no se
le interrumpe a mitad de plato. No nos gusta a nadie que nos retiren
la sopa cuando no la hemos acabado. Cuando nos sintamos llenos de
sopa simplemente apartaremos nuestro plato, igual un niño se suelta
del pecho de forma espontánea cuando ya cree que se ha quedado satisfecho
con ese plato. Puede que desee un segundo plato, si el primero ha
sido muy ligth, y puede que no lo quiera porque ha sido todo un
plato único. Puede que se tome el segundo plato y haga un postre,
o solo decida tomar un postre.
La idea es que tome el primer plato como
guste y se le ofrezca el segundo, y el postre si lo desea.
Acabar el primer pecho es llegar a la leche con mas grasa, la leche
que sube mas de peso, la que engorda a un bebe. Si retiramos a
nuestro bebe antes de que llegue a esa leche el bebe se quedara
sin la chicha.
Es necesario no restringir y respetar
los tiempos.
¿Cuándo podemos pensar que hay problemas?
En la mayoría de las ocasiones, cuando
una lactancia se inicia de forma ideal, sin interferencias, no suele
traer problemas, sino dudas, como todo lo que se inicia por primera
vez y poco a poco se descubre. Otras veces puede ocurrir que habiendo
tenido todo lo ideal, y siguiendo todo lo que se considera correcto,
nuestro hijo no crece bien, pierde peso o no lo coge. Entonces podemos
hablar de algo que no marcha bien en el binomio.
Hay muy pocos casos de falta de leche real, pero no deja de no haberlos.
Si crees que tienes uno de estos problemas, consúltanos.
Otras veces sentimos dolor a pesar de intentar hacerlo todo bien.
Es necesario observar las tomas de nuevo y por supuesto, observar
a nuestro bebe.
¿Cuando la succión no anda bien?
El bebé tiene en su boca solo el pezón. Cuando se suelta el pezón
está aplastado. No coge la areola y no succiona ni ordeña bien.
Sus mejillas se hunden y no se inflan hacia afuera, no se observa
actividad en su mandíbula, es decir en la sien y en la oreja.
Al bebé se le escapa leche porque la barbilla no toca el pecho y
el labio inferior se encuentra hacia dentro.
Se escuchan como chasquidos o no hace ruido. Tenemos que oír al
bebé como trago la leche.
A pesar de poner bien a los niños al pecho, de hacerlo todo correctamente,
se siente dolor en las mamas, se notan demasiado cargadas y/o con
bultos, notas calor o pinchazos y/o quemazón, e incluso la areola
se quedara pálida, consulta con un médico o con una matrona, porque
podría ser indicio de mastitis, obstrucciones de conductos o mala
circulación. En la lactancia múltiple, debido a la sobrecarga de
prolactina y a la doble estimulación que produce esas grandes cantidades
de leche, se producen mas frecuentemente este tipo de complicaciones,
que si no son prevenidas y tratadas correctamente pueden dar por
finalizada nuestra lactancia.